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SE DETECTA EL PRIMER CASO, EN LA COMUNIDAD VALENCIANA, DE COVID-19 EN UNA NUTRIA

Un equipo de científicos españoles ha identificado el primer caso de covid-19 en una nutria de río euroasiática (Lutra lutra), localizada cerca de un embalse en la Comunidad Valenciana. Los investigadores, que atribuyen el contagio al probable contacto con aguas residuales contaminadas, insisten en la necesidad de establecer un sistema de vigilancia de este coronavirus en mustélidos silvestres, dado que podrían convertirse en reservorios del virus.

El hallazgo supone el primer caso de detección del virus en esta especie salvaje a nivel mundial, y acaba de publicarse en la revista científica internacional ‘Frontiers in Veterinary Science’.

La detección del virus se realizó mediante dos tipos de pruebas PCR diferentes en ARN extraído de la nasofaringe del animal mediante hisopo y del tejido pulmonar y de ganglios linfáticos mediastínicos. Las muestras correspondientes a dos nutrias adicionales de sitios distantes dieron negativo en ensayos idénticos.

La investigación, realizada por científicos de la Universidad CEU Cardenal Herrera (CEU UCH) de Valencia, el Instituto de Biomedicina de Valencia (CSIC) y la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB, ha confirmado el origen humano de este contagio, aunque la procedencia inicial de esta enfermedad infecciosa emergente, probablemente, es animal.

Los animales han estado involucrados en los tres brotes conocidos de síndromes respiratorios graves por coronavirus, registrados en los años 2005, 2012 y 2019. La naturaleza pandémica del brote de SARS-CoV-2 aumenta la probabilidad de infecciones de origen humano en especies animales susceptibles que, por lo tanto, podrían convertirse en huéspedes virales secundarios e incluso en reservorios de enfermedades.

Contacto con aguas contaminadas
Consuelo Rubio, investigadora principal del Grupo en Virología Molecular de la CEU UCH y coautora del trabajo, ha señalado que en la secuenciación del virus, se descubrieron cambios que ya habían sido identificados en muestras de pacientes humanos, “lo que apunta al origen humano del virus detectado en esta nutria silvestre, aunque su combinación específica era distinta”.

Nutria de río.
Nutria de río. PIXABAY

“El contagio podría haberse producido por contacto con aguas residuales contaminadas con el virus presentes en la zona fluvial habitada por la nutria”, ha añadido Rubio.

Este mismo equipo de investigadores también detectó en mayo del año pasado dos casos positivos de coronavirus SARS-CoV-2 en visones americanos silvestres, en dos ríos de la provincia de Castellón. Estos fueron los primeros casos en Europa del virus en animales silvestres, que no habían estado en contacto directo con personas infectadas.

Ya entonces, en el artículo publicado en la revista ‘Animals’, los investigadores plantearon el posible origen del contagio por contacto de estos animales de vida acuática con aguas residuales contaminadas en áreas fluviales.

“Distintas especies animales han estado involucradas en los tres brotes de síndrome respiratorio agudo causados por otros coronavirus en epidemias anteriores. Pero en relación con la pandemia de SARS-CoV-2, nuestros hallazgos en ejemplares tanto de visones como de nutria ponen de relieve la necesidad es establecer un sistema de vigilancia de este coronavirus en mustélidos silvestres”, comenta Rubio.

“Esto permitiría evaluar el riesgo de que estos animales puedan convertirse en reservorios del SARS-CoV-2, dando lugar a nuevas mutaciones del virus que puedan volver a contagiar a humanos o a otras especies silvestres en caso de contacto con mustélidos contagiados”, concluye.

Infecciones de visón a humano
En su anterior investigación, este equipo de científicos españoles había resaltado que además de los casos confirmados de infección de humano a visón, también hay sugerencias de que se produce una infección de visón a humano.

Visón americano.
Visón americano. PIXABAY

“Hasta la fecha, se han informado infecciones de visones solo en granjas de peletería, a excepción de un visón salvaje (Neovison vison) infectado que vivía en libertad cerca de una granja de pieles de Utah, en Estados Unidos, lo que sugiere una vía de transmisión de las granjas a los visones salvajes”, detallaron en su informe.

Los investigadores informaban entonces de la detección de coronavirus en dos de los trece visones americanos salvajes que habían analizado, tras ser atrapados durante una campaña de trampeo de especies invasoras.

“Quedaron atrapados en lechos de ríos en áreas rurales escasamente habitadas conocidas por albergar poblaciones autosuficientes de visones salvajes. La granja de pieles más cercana está a unos 20 kilómetros”, apuntaban los especialistas.

En aquellos casos el ARN del SARS-CoV-2 se detectó mediante pruebas PCR de dos pasos en los ganglios linfáticos mesentéricos de los animales, y se comprobó que se correspondía con secuencia de Wuhan, la primera conocida de covid-19.

Las infecciones experimentales han revelado diferentes niveles de susceptibilidad entre varias especies y familias animales. Así, las aves de corral no son susceptibles y los cerdos o el ganado han mostrado una baja susceptibilidad, mientras que los felinos y los mustélidos sí son vulnerables al contagio.