La comunidad de negocios está furiosa por la apatía que muestra actualmente el Gobierno de Orihuela con los problemas que tienen diariamente con el incremento en el número de los manteros que están invadiendo la zona de Cabo Roig.

Redacción:  El problema no solo está siendo ignorado por los políticos sino también por la Policía Local que hacen “la vista gorda” con los comerciantes ilegales, a menudo pasan sin echar ni siquiera un vistazo, y ciertamente haciendo nada para parar sus negocios piratas, que con la llegada de la temporada de verano está creciendo sin control casi a diario.

Y no es solo el mercado de falsificaciones deportivas y de ropa lo que está causando preocupación sino la venta de drogas, sabiendo ahora que es en gran parte heroína, llevándose a cabo de manera abierta con los proveedores haciendo poco para ocultar sus transacciones del público.

A muchos de los empresarios legales en Cabo Roig, que a diferencia de los manteros, están contribuyendo con la economía nacional, dando trabajo y pagando sus impuestos, les preocupa que si este problema no se resuelve con urgencia, habrá muchos establecimientos que cierren al final de la temporada y no vuelvan a abrir.

Un empresario ha dicho al periódico The Leader “hay personas que han venido a esta zona durante años, pero han dejado de venir porque se está convirtiendo en una zona “prohibida” y sin embargo puedes viajar por la costa desde Torrevieja hasta el Mar Menor y no verás ningún negocio ilegal, ciertamente no en la misma escala que ocurre en Cabo Roig. Es momento de movilizarse, con o sin la ayuda del Ayuntamiento”.

Otro propietario de un pub dijo “puedes verles negociando con drogas todas las noches. Incluso se acercan a parejas de turistas que simplemente han salido a cenar con sus hijos. Esas personas no volverán a Cabo Roig si el acoso continúa”.

Yo personalmente vi la semana pasada a dos grupos de manteros peleando entre ellos fuera del supermercado Europa mientras la Policía Local observaba. Finalmente se acercaron, pero después de unas pocas palabras, la policía regresó a su coche y se marchó. No hubo preguntas, y la policía no les pidió identificación, licencias o la legalidad de los productos que estaban vendiendo. Sintieron que con una breve discusión bastaba, que es exactamente la razón por la cual los problemas ahora están fuera de control, porque tanto los políticos como la policía están eludiendo sus responsabilidades.

Hubo un incidente similar más tarde en la noche con aproximadamente 20 manteros escondidos al lado del Emporio Chino, junto al pub Queen Victoria, desde donde los empleados del chino actúan como vigilantes de los comerciantes ilegales. La Policía Local simplemente se acercó y habló con ellos, sin tomar aparentemente ninguna acción.

Mientras caminaba por la zona de Cabo Roig, más tarde en la noche, conté 53 manteros vendiendo en mantas. Estos por supuesto son un añadido a los que ya hay en la zona caminando con sus cajas con falsificaciones de gafas de sol, perfumes y sombreros. Nos preguntamos, ¿cuánto tiempo más permitirán las autoridades que esto pase?

En la última reunión de la Asociación de Comerciantes de Cabo Roig, se acordó que la presencia de manteros, sus drogas y sus productos falsos, es el problema número uno, y se pidió al Presidente de la organización que “transmita su angustia, ya que pagan religiosamente sus impuestos, mientras las autoridades continúan haciendo la vista gorda a las actividades ilegales de los manteros”. Un comerciante dijo que todos los bares y restaurantes deberían rechazar la entrada de los manteros a sus recintos y terrazas, aunque cuando esto se hizo hace 12 meses, se observó que un número de propietarios informaron de misteriosos daños en sus establecimientos, ventanas rotas y mobiliario roto, poco después, pero se acordó que a menos que todos los comerciantes se unan, la situación empeorará.

Lo que no se puede tolerar es el tráfico de drogas que ahora prevalece en la zona y la agresividad que muchos manteros muestran hacia las personas que se niegan a comprar sus productos. Habiendo trabajado muchos años para convertir la zona en lo que es hoy, se instó a los dueños de negocios a no dejar que los manteros entren y lo destruyan. “Debemos luchar con el Ayuntamiento y la Policía para recuperar el área de Cabo Roig”, dijo un empresario. “No perdamos más tiempo hablando de ello. Vamos a hacerlo”.