Su obra es reconocida en todo el mundo por su teoría del amor y la bondad. Copias de esta escultura están repartidas por más de cuarenta países de todo el mundo

Objetivo Torrevieja: El espacio de entrada al Centro Cultural “Virgen del Carmen”, bautizado desde octubre de 2014, como Plaza de la Maestra Juanita Samper, acoge desde ayer el monumento del artista ruso Gregory Potosky “Diente de León”, o “Árbol de la bondad”, reproducción fiel de la misma obra que ya fueron donadas por el artista a países como España, Italia, Francia, Austria, Inglaterra, Suiza, China, Filipinas, Pakistán, México, Colombia, El Salvador, Estados Unidos y otros.

El acto contó con la presencia del artista y fue presidido por el alcalde de la ciudad, Eduardo Dolón, acompañado de la vice-alcaldesa, Rosario Martínez Chazarra; la edil de Residentes Internacionales, Gitte Lund Thomsen; el de cultura, Antonio Quesada y la de Participación Ciudadana, Inmaculada Montesinos, además de representantes de Asociaciones rusas en Torrevieja. La bendición del mismo corrió a cargo del sacerdote, Mariano Martínez Bernard.

La escultura “Diente de León”, simboliza la bondad y la Paz, y como indica una de las placas conmemorativas del monumento en palabras de su autor: “Solo la bondad hace al ser humano “El humano”. La bondad resuelve cualquier problema y no tiene límites. La bondad y gratitud son los principios del humanidad”. El “árbol”, reproduce ramas que terminan en manos extendidas en un grito de paz y amor. La ceremonia contó con la danza de la paz y la presencia del barítono Víctor Bukharev que interpretó una magnífica versión del pasodoble “¡Viva España!”, cerrando el acto los profesores del Conservatorio Profesional Maestro Casanovas, Francisco Garres al clarinete y Nataliya Khomyak al piano, que interpretaron los boleros “Contigo en la distancia” y “Historia de un Amor” y las canciones italianas, “Come primavera” y “Nella Fantasia”, una variación de la conocida pieza “Oboes de Gabriel” de Ennio Morricone.

Gregory Pototski y el “Árbol de la bondad”

Hoy Gregory Pototski, de 65 años, es fundador de una organización filantrópica, llamada Academia de la Bondad Internacional, donante en sí de la escultura. Una de las actividades más curiosas de esta entidad consiste en “plantar” el “Árbol de la bondad” por todo el mundo. Es miembro de la Asociación Internacional de Artes Plásticas asociada a la Unesco. Ha presentado 200 exposiciones tanto en Rusia, como en el extranjero.

“Pasé mi infancia en los sanatorios soviéticos, me criaron los comunistas. Tuve mucho tiempo para pensar. Y cuando pensaba en la revolución internacional pensaba en cómo hacer a la gente feliz. No cambié desde entonces. Sigo creyendo sinceramente que el camino hacia la felicidad pasa por la idea de la bondad”, afirma el artista Gregory Pototsky.