Redacción: Crónica de Antoni Jakubowski: El público, que regularmente acude a los conciertos, logrando sin problemas abarrotar la sala del Auditorio hasta la última butaca, (lo que ya es una regularidad), merece recibir un regalo especial por parte de la Orquesta Sinfónica de Torrevieja.

La mejor fecha para obsequiar a los amantes de la música clásica es el día de los Reyes, ofreciendo un estupendo regalo, “un viaje musical de sorpresas placenteras, melodiosas y rítmicas, conocidas y queridas”. Durante el concierto de Año Nuevo y Reyes 2018, la OST bajo la batuta de su director titular,  José Francisco Sánchez, por octava vez deleitó al público con un programa de muy buen gusto, interpretando con mucha dedicación las piezas elegidas de acuerdo a la idea, de que no hay música más clásica y menos clásica, sino música buena y … ¡muy buena!.

Para comenzar este fantástico viaje musical y para preparar un ambiente realmente festivo, disfrutamos de una “Jota” de T. Bretón, hecha con el énfasis rítmico y temperamento verdaderamente Español. Antes de llegar al apogeo interpretativo del más famoso Vals,  “Danubio Azul” de J. Strauss, los artistas presentaron una variada paleta de obras y piezas, interpretadas con todos los ingredientes necesarios para obtener deliciosos sabores musicales. Obras de; J. Offenbach – “Barcarola”, F.von Suppé – “Cavalleria ligera”, P. Tchaikovsky, G. Bizet, R. Chapi, J. Rosas y por supuesto, el autor con más obras interpretadas durante la velada J. Strauss hijo, han sido un gratísimo deleite para los aficionados. La orquesta se mantiene en muy buenas y sanas condiciones, con una sonoridad cultivada y equilibrada, respetando todas las sugerencias interpretativas de las partituras y de su dirigente. Fue un enorme y verdadero placer,  presenciar la actuación de la Sinfónica dirigida por Pepe Sánchez y  el conjunto, que emite las mejores emociones, logrando satisfacer a los más exigentes oyentes.

De este maravilloso e increíble viaje musical,  el público regresó muy feliz, con la impresión de que el tiempo pasó con la velocidad de luz, ya que gracias a la OST, en forma instantánea tenemos la posibilidad de trasladarnos a otras dimensiones. Agradeciendo todas las “extraterrestres” emociones durante la velada, el público muy entusiasmado aplaudió con fuerza a los artistas, recibiendo a cambio unas lindas y graciosas propinas.

Una pieza de la famosa película de los años 60 del siglo XX, con la música de L. Anderson – “Lio en los grandes almacenes”,  sorprendió completamente al público. Las emociones llegaron hasta el cenit. Un aplauso especial para el ejecutor de la parte solista, el percusionista de la orquesta, “tocando” graciosamente antigua máquina para escribir. Bravísimo !!!

Como segunda propina la OST y J. F. Sánchez, regalaron al público con todo vigor, dinamismo, festividad y con mucho humor ejecutado, el  “Champagne-galop” de C. Lumbye. El concierto del Ańo Nuevo y Reyes no pudo pasar a la historia sin despedirse con “Radetzky – Marcha” de J. Strauss, por supuesto con valiosa participación de  la audiencia, aplaudiendo al compás.

Dos palabras van a cerrar mi opinión: ¡¡Fascinante concierto!!