Redacción: El concejal de Hacienda, José Hurtado, ha propuesto una reducción del 7’5 por ciento del tipo impositivo aplicable al Impuesto de Bienes Inmuebles, de acuerdo con la moción aprobada en pleno en octubre de 2016. Hurtado ha señalado que con esta aprobación “que es una buena noticia para los ciudadanos” el tipo impositivo aplicable pasa a situarse en el 0’4105 por ciento.

El edil ha recordado que en 2017 se aplicó un tipo del 0’425 por ciento, después de reducir un 4 por ciento el IBI respecto al tipo aplicable en 2016 (0’443 por ciento) y ha plasmado en datos concretos lo que a efectos prácticos supone esta reducción: En el año 2017 una familia con un IBI de 250 euros se ahorró 10 euros y con la nueva bajada, en 2018,  se ahorrará 18’75 euros; una familiar que pagara 500 euros se ahorró con la primera reducción 20 euros y con esta segunda ahorrará 37’5; mientras que las familias con un IBI de 1.000 euros ahorraron 40 euros en 2017 y 75 en el próximo ejercicio.

Estos datos se refieren a la bajada del tipo impositivo sin bonificación, pero también se aprobaron reducciones para familias numerosas, que han de cumplir una serie de requisitos para que se les aplique una reducción del 80 por cierto, en las que se consideran de carácter general, y del 90 en las de carácter específico, condicionadas, entre otras cosas, a los ingresos familiares. Las otras reducciones que también contaron con el respaldo de la corporación son las que se aplican a los bienes inmuebles en los que se hayan instalado sistemas para el aprovechamiento eléctrico y/o técnico de la energía solar.

Hurtado también ha explicado que con la bajada de 2017 la previsión de disminución de ingresos en el Ayuntamiento se cifró en algo más de 1.200.000 euros, pero el informe económico financiero para elaborar el borrador del presupuesto de 2018 ha fijado esa disminución en algo más de 653.000 euros. Las cifra inicial para 2018 era de una reducción de más de 2.218.000 euros pero el citado informe reduce esa cifra hasta algo más de 1.225.000 euros.

A lo largo de su intervención Hurtado ha destacado la reducción del IBI para los vecinos como una “buena noticia” pero también ha recordado que la evolución de este descenso está “estrechamente vinculada” a la aprobación del presupuesto de 2018 y al cumplimiento de la denominada Regla del Gasto. En ese sentido el edil ha asegurado que con esa reducción de más de un millón de euros la consecuencia clara es que, “si no se aprueba el presupuesto,  habrá una reducción de ingresos el prorrogado de 2015 para 2018 y tendrían que reducirse los ingresos en esa cantidad, con lo que ello implicaría en cuanto a dificultades añadidas a las que ya tenemos por no contar con presupuesto”.

Ello también puede provocar el incumplimiento de la regla del gasto y en consecuencia sería necesario hacer un Plan Económico Financiero y revertir la situación del impuesto bien al año 2017, si la gravedad de ese incumplimiento no fuera muy grande o incluso al 2016 en caso contrario. Es decir, en 2019 tendríamos, si las circunstancias así lo requirieran, que subir lo que se bajo en el 2018 o incluso lo que se bajo en el 2017. Circunstancia  ésta ya prevista en la última cláusula del acuerdo plenario de octubre de 2016.